El coronel en la reserva y doctor Jacques Neriah, exalto mando de los Servicios de Inteligencia Militar de Israel, calificó como un “gesto simbólico” las actuales negociaciones políticas en la frontera norte. Según el experto, cualquier pacto diplomático carece de validez práctica debido a la incapacidad operativa del Estado libanés frente a la organización terrorista Hezbolá.
Neriah, quien actualmente se desempeña como investigador principal del Centro de Asuntos Exteriores y Seguridad de Jerusalén, sostiene que el Ejecutivo en Beirut se encuentra bajo un “miedo paralizante” que le impide imponer el orden o el desarme en su propio territorio. Para el analista, la voluntad del Gobierno libanés es irrelevante mientras la milicia proiraní mantenga su hegemonía armada.
Bajo este criterio, el especialista afirma que la diplomacia no surtirá efecto si no existe una ofensiva que neutralice las capacidades del grupo. “Sin una derrota militar decisiva de la organización, cualquier documento que se firme carecerá de sentido y no conducirá a la deseada eliminación de la amenaza en la frontera norte”, sentenció.
El exjefe de inteligencia también criticó la actual postura de Israel, señalando que la influencia de la Administración estadounidense ha frenado una resolución definitiva de la guerra. Esta presión externa, según su diagnóstico, ha sumido al ejército en un estado de “estancamiento” en el sur del Líbano donde, pese a la retórica de paz, las hostilidades no cesan.
“Hablan de un acuerdo, pero en la práctica los combates continúan”, advirtió Neriah, insistiendo en que Hezbolá conserva la fuerza suficiente para bloquear cualquier transformación real sobre el terreno. El investigador concluye que la firma de documentos sin una previa victoria militar en el campo de batalla solo posterga la amenaza terrorista sobre la población israelí.