Los últimos misiles balísticos lanzados por Irán contra Israel fueron autorizados a impactar en zonas abiertas “según el protocolo”, informó el ejército israelí, que no reportó heridos por el ataque.
El reducido número de proyectiles activó sirenas en el norte y en el centro del país, además de una alerta temprana en el sur, de acuerdo con las FDI.
En paralelo, las fuerzas israelíes anunciaron la interceptación de un dron disparado por Hezbolá desdel Líbano hacia el norte de Israel.