El mayor de la reserva Asaf Dagan, navegante de combate de la Fuerza Aérea que se suicidó en octubre de 2024, fue reconocido oficialmente por las FDI y el ministerio de Defensa como soldado caído, según informó su familia en un comunicado difundido el lunes, en un giro que revierte la negativa inicial de las autoridades.
Dagan no estaba en servicio activo cuando murió, pero, de acuerdo con su familia, padecía trastorno de estrés postraumático y se presentaba de manera regular al servicio de reserva. Sus allegados sostuvieron durante meses una campaña legal y pública para que su caso fuera reconocido y afirmaron que la decisión “corrige una profunda injusticia”.
“Por fin se ha hecho justicia”, dijo la familia. “El Estado de Israel ahora reconoce a nuestro Asaf tal como realmente era: navegante de combate, oficial, paracaidista, reservista y héroe israelí, que dedicó su vida a la seguridad del Estado con una dedicación inagotable y pagó un alto precio psicológico como resultado de su servicio”.
La familia añadió: “Esta es la corrección de una profunda injusticia y una declaración clara: la ‘lesión moral’ en pilotos, que lleva al desarrollo del trastorno de estrés postraumático, es una lesión de servicio a todos los efectos”.

En el mismo comunicado sostuvo que “La decisión del ministerio de Defensa trae una justicia tardía a Asaf y su familia, y expresa un mensaje claro: el deber del Estado es reconocer el precio que pagan los miembros del servicio de reserva, incluidos pilotos y navegantes”.
También afirmó que “La responsabilidad recae en el Estado de hacer todo lo posible para prevenir incidentes trágicos como el de Asaf y garantizar que dé a los héroes de Israel el honor que merecen”.
Dagan sirvió durante 20 años como navegante de combate en la Fuerza Aérea Israelí y participó en la Segunda Guerra del Líbano. Antes había formado parte de la Brigada de Paracaidistas. Tras dejar la Fuerza Aérea, pasó a servir como reservista en la Unidad 8200 de la Dirección de Inteligencia, destino que exigía servicio anual de reserva.
Uno de los elementos centrales del caso presentado por su familia fue que Dagan se suicidó cuando se dirigía a presentarse para el servicio de reserva. Según reportes de medios en hebreo, la orden de incorporación había sido enviada por mensaje de texto y no mediante una orden formal del ejército. La familia argumentó que eso bastaba para considerarlo reservista activo, pero el ejército rechazó esa interpretación.

En diciembre de 2024, el Tribunal Superior de Justicia resolvió que Dagan debía recibir funeral militar, aunque fuera enterrado en un cementerio civil.
El reconocimiento oficial llegó después de que a finales de 2025 se anunciara que los reservistas y exconscriptos que se suicidan por trauma psicológico vinculado al servicio no serían considerados automáticamente soldados caídos y que cada caso quedaría sujeto a una revisión individual por parte de las FDI.
Esa política se adoptó tras el trabajo de un comité creado en agosto de 2025 a raíz del suicidio del reservista Roi Wasserstein. Ese comité concluyó que 15 civiles se habían suicidado por causas relacionadas con su servicio militar desde el inicio de la guerra desencadenada por la embestida de Hamás del 7 de octubre de 2023.
Las cifras oficiales de bajas de las FDI para 2025 mostraron una marcada caída en las muertes de soldados en servicio activo respecto de 2024, en paralelo a la disminución de los combates en Gaza. Sin embargo, los suicidios no bajaron: a finales de ese año había 22 casos dictaminados o todavía bajo investigación como suicidios. De ese total, 12 correspondían a conscriptos, uno a un militar de carrera y nueve a reservistas.