Hezbolá atraviesa un momento de creciente inquietud por su aislamiento en la región y por la posibilidad de perder el respaldo de Irán, aunque la organización sigue rechazando la entrega de sus armas, según declaró a Kan News un alto cargo de las FDI.
De acuerdo con esa fuente, el grupo libanés observa con preocupación tanto los cambios en el escenario regional como los contactos diplomáticos abiertos entre Israel y el Líbano. El responsable afirmó que Hezbolá discute internamente cómo responder a esta nueva coyuntura y que ha manifestado su frustración ante la posibilidad de quedar aislado sin el apoyo iraní en toda su magnitud.
En paralelo, el diario libanés Nidaa Al-Watan informó de una aceleración de los contactos y consultas por parte del Líbano con vistas a las negociaciones con Israel previstas en Washington para este jueves.
Según esa publicación, Beirut pretende llegar a la cita con varias demandas sobre la mesa. La principal sería un alto el fuego junto al fin de la escalada militar, con el objetivo de abrir paso a un proceso político más amplio.
El informe añade que, en una fase posterior, entrarían en discusión otros asuntos, entre ellos la retirada de las fuerzas de las FDI del territorio libanés, la repatriación de prisioneros libaneses, la rehabilitación de aldeas y el retorno de los desplazados a sus hogares.
Siempre según Nidaa Al-Watan, Estados Unidos e Israel están poniendo el foco en otra exigencia central: la adopción de medidas para desarmar a Hezbolá y garantizar la soberanía del Estado libanés sobre la totalidad de su territorio.