Cuatro soldados veteranos de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) fueron imputados por maltrato y lesiones corporales graves después de que un soldado de combate del Batallón Pantera resultara hospitalizado en estado grave tras una violenta novatada, según informó Maariv.
De acuerdo con la acusación, el episodio ocurrió durante la llamada “ceremonia de entrega de premios”, un ritual informal en el que los soldados de mayor antigüedad entregan su equipo personal a los más jóvenes. La Fiscalía sostiene que, en este caso, la práctica derivó en reiterados actos de violencia extrema.
El hecho más grave dejó al militar con un pulmón perforado. Según la acusación, recibió un puñetazo en las costillas y después fue golpeado en la espalda con un accesorio de un arma, lesiones que le causaron una costilla rota y una hemorragia interna.
El soldado perdió el conocimiento y fue evacuado de urgencia a un hospital, donde fue operado y permaneció varios días en cuidados intensivos. Actualmente se encuentra en estado estable, aunque no está previsto que regrese por ahora al servicio de combate.
Las FDI señalaron en un comunicado que se trata de “un incidente grave, inaceptable y que se desvía de las órdenes de las FDI”, y afirmaron que el caso fue “investigado inmediatamente tras darse a conocer”, lo que derivó en una investigación de la Policía Militar.
El ejército indicó que los cuatro acusados enfrentan cargos por “maltrato colectivo y lesiones corporales graves en circunstancias agravantes”, y añadió que “en un caso causaron a un soldado lesiones reales que requirieron tratamiento médico”. Un tribunal militar prorrogó su detención.
“Las FDI consideran los actos de abuso con la máxima severidad… y actuarán para llevar ante la justicia a cualquier soldado o comandante que se descubra involucrado en tales actos”, agregó el comunicado.
Ante las acusaciones de que los mandos conocían o alentaban ese comportamiento, las FDI sostuvieron: “Una investigación exhaustiva reveló que los comandantes no tenían conocimiento del incidente violento y no se identificó ninguna colaboración por parte del personal de mando en el acto”.
Sin embargo, una fuente militar dijo a Maariv que, además de las detenciones y las imputaciones, los soldados implicados fueron apartados de sus funciones de combate y un comandante de pelotón vinculado al caso fue sancionado. Según esa versión, ese oficial no será promovido a puestos de responsabilidad y el comandante de la compañía no será recomendado para una mención de excelencia.
La misma fuente añadió que la compañía fue trasladada para quedar bajo una supervisión más estrecha del comandante del batallón y que se están realizando charlas educativas para reforzar las normas y los valores.