Las FDI anunciaron una investigación tras la difusión de imágenes grabadas en la localidad libanesa de Debl en las que se observa a vehículos de ingeniería israelíes destruyendo paneles solares durante las operaciones contra Hezbolá en la zona.
El episodio desató polémica por el peso simbólico de la localidad, situada cerca de la frontera con Israel y considerada durante décadas una de las comunidades más identificadas con Israel y con el Ejército del Sur del Líbano. Según el texto, 220 residentes del pueblo murieron combatiendo junto a las FDI.
De acuerdo con los habitantes de Debl, los paneles destruidos eran una de las principales fuentes de energía y agua para la población. Los sistemas estaban instalados en terrenos del coronel Aqel Hashem, antiguo alto mando del SLA asesinado por Hezbolá en 2000.
Jonathan Elkhoury, integrante de una familia del SLA que vive en Israel, cuestionó la acción y sostuvo que los paneles eran infraestructura civil sin vínculo con Hezbolá. Según su versión, el daño puede golpear de forma directa a los residentes que dependen de esos sistemas para recibir servicios básicos.
La controversia se suma a otro incidente reciente en la misma localidad. A comienzos de este mes circularon imágenes de un soldado israelí destruyendo una estatua de Jesús en Debl, un hecho que provocó conmoción internacional y que llevó a las FDI a reemplazarla por una nueva.
Tras la publicación del video sobre los paneles solares, el portavoz militar israelí declaró: “Las acciones que se ven en el vídeo no se ajustan a los valores de las FDI ni a la conducta que se espera de sus soldados. El incidente está siendo investigado. En función de las conclusiones, se tomarán las medidas de mando correspondientes”.