La Fuerza Aérea Israelí lanzó en las últimas 24 horas varias oleadas de ataques sobre territorio iraní y golpeó decenas de instalaciones vinculadas a la producción de armamento, según informó el ejército israelí.
De acuerdo con esa versión, 60 cazas participaron en la operación y arrojaron más de 150 bombas sobre objetivos situados cerca de Teherán y en el centro de Irán.
Uno de los principales focos de los bombardeos fue Isfahán, donde durante la noche fueron atacadas varias plantas de fabricación de armas. El ejército aseguró que entre los blancos alcanzados figuraba una instalación de la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria Islámica y otra empleada para producir sistemas de defensa antiaérea.
En la zona de Parchin, al este de Teherán, la Fuerza de Defensa Israelí dijo haber alcanzado “la instalación más importante del régimen iraní para la producción de misiles y sistemas de defensa”.
Según la misma fuente, entre los objetivos atacados en Parchin había una instalación dedicada al desarrollo de sistemas de defensa antiaérea, una planta para la fundición y carga de ojivas con explosivos, otra para la mezcla y fundición de motores destinados al desarrollo de misiles balísticos y una instalación para fabricar componentes críticos de misiles balísticos de combustible sólido.