Las Fuerzas de Defensa de Israel afirmaron que su fuerza aérea bombardeó dos instalaciones en Teherán donde Irán fabricaba misiles de crucero navales de largo alcance.
Según el ejército israelí, los objetivos alcanzados estaban vinculados a la producción de armamento con capacidad para golpear con rapidez blancos en el mar y en tierra.
Las FDI señalaron que ambas instalaciones “operaban bajo la dirección del ministerio de Defensa iraní y eran utilizadas por el régimen para desarrollar y fabricar misiles de crucero navales de largo alcance capaces de destruir rápidamente objetivos tanto en el mar como en tierra”.
El ejército añadió que la operación se ejecutó a partir de información reunida por la Dirección de Inteligencia Militar y la División de Inteligencia Naval.