Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) atacaron cerca de 300 objetivos en todo el Líbano el jueves, último día antes de que entrara en vigor el alto el fuego, y dejaron más de 150 miembros de Hezbolá muertos, entre ellos varios comandantes de la organización terrorista.
Entre los abatidos figuraba Ali Reda Abbas, comandante de la zona de Bint Jbeil, cuya muerte convierte en el cuarto mando de ese sector eliminado por Israel en el marco de la guerra de múltiples frentes de los últimos años, según informó el ejército israelí.
Los blancos alcanzados incluyeron lanzacohetes, centros de mando y depósitos de armas distribuidos a lo largo del territorio libanés, de acuerdo con las FDI.
Desde que se intensificaron las hostilidades con el Líbano —tras la reanudación por parte de Hezbolá de los ataques con cohetes y drones contra Israel en el contexto de la guerra con Irán— el ejército israelí contabiliza más de 1.800 miembros del grupo terrorista muertos en suelo libanés.