Durante las últimas dos semanas, las FDI intensificaron las operaciones contra Hamás y la Yihad Islámica Palestina en la Franja de Gaza. Un funcionario de seguridad indicó que, en promedio, fueron eliminados entre dos y tres comandantes sobre el terreno y operativos cada día. Algunos de ellos se dirigían a ejecutar misiones contra las fuerzas israelíes cuando fueron eliminados.
El jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, visitó este martes la Franja de Gaza y abordó la tensión ante las próximas elecciones. “Nuestro objetivo es frustrar cualquier amenaza y permitir que las elecciones democráticas se celebren sin influencia externa”, declaró.
En las últimas 24 horas disminuyó el número de operaciones de eliminación debido a carencias de inteligencia y no por una orden de los dirigentes políticos. Ante la posibilidad de intentos de influir en las elecciones, el ministro de Defensa, Israel Katz, ordenó ampliar la recopilación de información de inteligencia.
“Detectamos interés de Hamás por las elecciones israelíes y por cómo repercutirán en el «día después». No disponemos de información de inteligencia concreta sobre una acción determinada, pero no asumimos riesgos”, explicó el funcionario de seguridad. También advirtió que Hamás continúa sus esfuerzos para reconstruir su brazo militar.
El Comando Sur, la Fuerza Aérea, la Inteligencia Militar y el Shin Bet se preparan ante posibles lanzamientos de cohetes desde Gaza, ataques contra posiciones de las FDI en la línea amarilla e incursiones contra esos puestos y a lo largo de la valla “Reloj de arena”, situada en la frontera internacional. Los escenarios examinados contemplan acciones destinadas a alterar la agenda pública israelí.
Por ello, el jefe de la Dirección de Operaciones, mayor general Itzik Cohen, ordenó reforzar en los próximos días los dispositivos aéreos, marítimos y terrestres. El despliegue comprenderá fuerzas especiales disponibles como unidades de intervención y reserva para evitar una sorpresa como la del 7 de octubre. Las autoridades de seguridad reconocen que la información de inteligencia es incompleta y aseguran que no asumirán riesgos en ningún ámbito operativo.
Las fuerzas también analizaron los puntos vulnerables y los sectores del terreno que dificultan la vigilancia, con el fin de preparar emboscadas y otros medios de prevención.










