El comandante de la Brigada Givati, coronel Netanel Shamaka, permitió el ingreso no autorizado de cuatro soldados a Bint Jbeil para realizar actos religiosos privados.
La incursión ocurrió la semana pasada en el sur del Líbano durante el alto el fuego, cuando operativos de la organización terrorista Hezbolá todavía permanecían atrincherados en la localidad. Los militares, tres reservistas y un soldado regular, entraron a la zona para recitar el Kadish, una oración de duelo, en el sitio donde murieron sus familiares en guerras previas.
Las FDI confirmaron en una respuesta a una consulta que los soldados fueron llevados a territorio libanés con “fines no operativos” y que el acceso se produjo “sin autorización de las autoridades pertinentes”. El ejército añadió que “el incidente está siendo investigado” actualmente.
El jefe del Estado Mayor de las FDI, el teniente general Eyal Zamir, abordó el caso ayer durante una conferencia de oficiales de alto rango. Según informó Army Radio, el mando militar reconoció la labor de Shamaka, pero cuestionó su decisión. “Es un excelente comandante de brigada, pero cometió un error. Existe un riesgo en esta zona. Sigue siendo una zona de combate”, manifestó Zamir.
El teniente general advirtió sobre las implicaciones de seguridad y el precedente sentado por el coronel. “Ustedes [intentaron hacer algo bueno] y, al final, otra familia en duelo también querrá entrar y recitar el Kadish en el lugar donde cayó su hijo”, concluyó Zamir en el encuentro con la oficialidad.