Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) abrieron una investigación contra un soldado fotografiado en Judea y Samaria con dos insignias no reglamentarias cosidas al uniforme: “Basta de odio, es hora de la violencia” y “Cazadores de Hamás”. La imagen circuló en internet y desencadenó la respuesta institucional del ejército.
En un comunicado, las FDI subrayaron que portar símbolos no militares en el uniforme está “estrictamente prohibido” y precisaron que el parche “no representa a las FDI ni a sus valores”. “Las FDI operan de conformidad con la ley, condenan cualquier tipo de violencia y consideran con severidad cualquier uso de símbolos que socaven el carácter solemne del ejército”, añadieron.
El caso se enmarca en un escrutinio creciente sobre el uso de parches no autorizados con mensajes religiosos, mesiánicos y políticos entre tropas desplegadas en Judea y Samaria. Esa tendencia coincide con un aumento sin precedentes de la violencia de colonos judíos en la zona, que ha dado lugar a acusaciones de que algunos soldados no han intervenido ante los ataques o, en ciertos casos, han colaborado en ellos.