El Ejército de Israel considera que la manera más eficaz de contener la amenaza de los drones FPV de Hezbolá guiados por cable de fibra óptica sería atacar a sus operadores y la cadena de suministro del grupo, pero sostiene que esa opción está restringida por las condiciones del alto el fuego, según un responsable militar.
De acuerdo con esa fuente, las Fuerzas de Defensa de Israel han seguido de cerca el uso repetido de estos drones en ataques contra tropas desplegadas en el sur del Líbano y en el norte de Israel durante las últimas semanas, y trabajan en el desarrollo y la prueba de sistemas para contrarrestarlos.
El oficial señaló, sin embargo, que no se prevé una solución inmediata y que, en cualquier caso, no existe la certeza de lograr una respuesta completamente hermética frente a esta amenaza. Los drones FPV con cable de fibra óptica, explicó, no pueden ser neutralizados mediante interferencias electrónicas, lo que complica su intercepción.
Según la misma fuente, el marco de la tregua impide por ahora una respuesta más amplia por parte de Israel. En virtud del alto el fuego, el ejército solo puede atacar amenazas inminentes contra sus fuerzas en territorio libanés, como un operador que esté pilotando activamente un dron.
Mientras tanto, la Fuerza Aérea Israelí ha reforzado el apoyo a las tropas terrestres mediante el despliegue de radares móviles destinados a detectar estos aparatos y alertar a las unidades en el terreno para que intenten derribarlos.
La aviación militar también ha participado directamente en las interceptaciones. Según el ejército, al menos 27 drones FPV fueron abatidos con el sistema de defensa antiaérea de corto alcance Cúpula de Hierro.