Las Fuerzas de Defensa de Israel detectaron de madrugada un nuevo lanzamiento de misiles balísticos iraníes contra el centro del país, lo que activó la alerta ante la inminencia de sirenas en esa zona, así como en partes de Judea y Samaria y del norte israelí.
Poco después, el servicio de ambulancias Magen David Adom informó que no tenía constancia de heridos directos por el ataque. Los equipos médicos atendieron a varias personas con lesiones leves que se produjeron mientras corrían hacia los refugios, además de casos de ansiedad aguda.
El Mando del Frente Interno de las FDI comunicó más tarde que la población que había recibido la orden de entrar en refugios antiaéreos ya podía salir, después de que el misil, al parecer, fue interceptado.