Un reservista de las Fuerzas de Defensa de Israel murió ayer tras el impacto de un dron explosivo lanzado por Hezbolá cerca de la frontera con el Líbano.
El ejército identificó al soldado como Alexander Glovanyov, suboficial de reserva de 47 años, conductor del Batallón 6924 del Centro de Transporte, con base en Petah Tikva.
Varios drones explosivos lanzados por la organización terrorista impactaron en territorio israelí durante el ataque. Una investigación de las FDI determinó que uno de los proyectiles causó la muerte de Glovanyov.