El jefe saliente de la Fuerza Aérea Israelí, el general de división Tomer Bar, aseguró que la compra de dos nuevas escuadras de F-35I y F-15IA fortalecerá de forma sustancial las capacidades operativas de esa rama militar y contribuirá a mantener su ventaja en la región.
En declaraciones difundidas por el ejército, Bar señaló que la decisión fue el resultado de un proceso prolongado de análisis dentro de la Fuerza Aérea. “La importante decisión de adquirir las dos nuevas escuadras es el resultado de un trabajo exhaustivo y prolongado del personal que llevamos a cabo en la Fuerza Aérea. La recomendación se basó en años de evaluación profesional y necesidad operativa, con una perspectiva amplia sobre el refuerzo de las fuerzas y su adaptación a las amenazas cambiantes en Oriente Medio”, afirmó.
Según el mando saliente, la planificación de la adquisición buscó “garantizar la superioridad aérea de la Fuerza Aérea y del Estado de Israel durante muchos años”, en un contexto marcado por la evolución de los riesgos regionales.
Bar también vinculó la operación con la cooperación militar con Estados Unidos y la presentó como una pieza de alcance estratégico. “La adquisición es el resultado de una estrecha cooperación con el ejército de Estados Unidos, que se aumentó durante la Operación Roaring Lion, y constituye un componente estratégico de la seguridad nacional”, declaró, en alusión a la reciente guerra con Irán.
El general sostuvo que la incorporación de los nuevos aparatos ampliará la capacidad de respuesta de la fuerza frente a distintos escenarios. “Las nuevas escuadras reforzarán significativamente la Fuerza Aérea y nos permitirán seguir operando con determinación, flexibilidad y superioridad frente a cualquier desafío al que tengamos que enfrentarnos”, añadió.
Bar dejará el cargo el martes, cuando será reemplazado por el general de división Omer Tischler al frente de la Fuerza Aérea Israelí.