Los aliados de la OTAN condenaron el jueves un reciente ciberataque contra Albania que los gobiernos de Washington y Tirana han atribuido a Irán.
Albania cortó sus relaciones diplomáticas con Irán el miércoles, cuando el Primer Ministro Edi Rama acusó a la República Islámica de cometer el ataque de julio y dio a sus diplomáticos 24 horas para cerrar la embajada y abandonar el país.
En un inusual discurso por vídeo, Rama dijo que el ciberataque había “amenazado con paralizar los servicios públicos, borrar los sistemas digitales y piratear los registros del Estado, robar la comunicación electrónica de la intranet del gobierno y provocar el caos y la inseguridad en el país”.
Washington, el aliado más cercano de Albania, también culpó a Irán y prometió “tomar más medidas para responsabilizar a Irán de acciones que amenazan la seguridad de un aliado de Estados Unidos”.
Teherán condenó la decisión de Tirana de cortar los lazos, calificando los motivos de la medida como afirmaciones sin fundamento.

¿Qué dijo la OTAN en su declaración?
“Condenamos enérgicamente estas actividades cibernéticas maliciosas diseñadas para desestabilizar y dañar la seguridad de un aliado, y perturbar la vida cotidiana de los ciudadanos”, dijo en un comunicado el Consejo del Atlántico Norte, que agrupa a los representantes de los 30 Estados miembros de la OTAN.
“La OTAN y sus aliados apoyan a Albania en el fortalecimiento de sus capacidades de ciberdefensa para resistir y repeler tales actividades cibernéticas maliciosas en el futuro”, añadió.
Las relaciones entre Irán y Albania han sido tensas desde 2014, cuando Albania aceptó a unos 3.000 miembros del grupo opositor exiliado Organización de Muyahidines del Pueblo de Irán -también conocido por su nombre en farsi Mujahideen-e-Khalq- que se han instalado en un campamento cerca de Durres, el principal puerto del país.