El presidente del Líbano, Joseph Aoun, afirma ante una delegación de pueblos del sur del Líbano que negociar con Israel “no es una traición”, mientras Beirut y Jerusalén continúan las conversaciones destinadas a alcanzar un acuerdo y un posible tratado de paz.
“La traición la cometen aquellos que llevan a su país a la guerra para servir a intereses extranjeros”, añade, en referencia a Hezbolá.
Sus declaraciones se publican poco después de que el líder de Hezbolá, Naim Qassem, emitiera un comunicado en el que reiteraba que el grupo no renunciaría a sus armas y calificaba las negociaciones con Israel de “grave pecado”, además de afirmar que algunos en el Líbano “obtienen beneficios a costa de la destrucción” del país.
Aoun afirma: “¿Durante cuánto tiempo seguirá la población del sur pagando el precio de las guerras de otros en nuestra tierra? Si la guerra fuera por el Líbano, la apoyaríamos, pero cuando su propósito es servir a los intereses de otros, la rechazo por completo”.