Según se informa, Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos se están acercando a la posibilidad de sumarse activamente a la lucha contra Irán, a medida que se prolonga la guerra en Oriente Medio.
Según el Wall Street Journal, los Estados del Golfo se están “acercando poco a poco” a desempeñar un papel más activo, después de que Riad permitiera a las fuerzas estadounidenses utilizar una base aérea dentro de sus fronteras.
Una fuente citada por el medio de comunicación afirmó que es “solo cuestión de tiempo” que Arabia Saudí entre en la guerra, después de que su ministro de Asuntos Exteriores declarara la semana pasada que su paciencia ante los ataques iraníes “no es ilimitada”.