El gobierno de Javier Milei anunció el martes la designación del Cuerpo de Guardias Revolucionarios Islámicos (CGRI) de Irán como organización terrorista, una decisión que incorpora a esa fuerza al Registro Público de Personas y Entidades Vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento y habilita sanciones financieras y restricciones operativas para limitar su capacidad de actuar en el país.
La medida fue fundamentada en las investigaciones que Argentina mantiene desde hace décadas por el atentado de 1992 contra la Embajada de Israel en Buenos Aires, que dejó 29 muertos y más de 200 heridos, y por el ataque de 1994 contra la AMIA, que causó 85 muertos y 300 heridos y fue el peor atentado terrorista en suelo argentino.
En un comunicado, la oficina presidencial describió ambos hechos como “dos de los atentados terroristas más graves de la historia, perpetrados en la década de 1990 por el brazo operativo del CGRI en la región, la organización Hezbolá”.

Con esta resolución, la administración argentina busca además proteger el sistema financiero local de usos ilícitos. El anuncio se conoció meses después de que la Casa Rosada también declarara en enero a la Fuerza Quds, brazo exterior del CGRI, como organización terrorista. En los últimos años, Argentina también designó como grupos terroristas a Hamás y Hezbolá.
La decisión se produjo poco después de una directiva de la administración Trump enviada el mes pasado a diplomáticos estadounidenses en el exterior, en la que se les pidió presionar a sus aliados para que designen al CGRI y a Hezbolá como grupos terroristas, según Reuters.
El canciller israelí Gideon Sa’ar celebró la medida en una publicación en X el miércoles. Allí afirmó que la designación “coloca a Argentina, bajo el liderazgo de [Milei], a la vanguardia del mundo libre en la lucha contra el régimen terrorista iraní y sus proxies”.
“Con esta decisión, el presidente Milei —uno de los grandes líderes de nuestra generación— ha demostrado una vez más claridad moral y un compromiso inquebrantable con los valores de la libertad y la lucha contra sus enemigos”, escribió Sa’ar.

El mes pasado, pocos días después del inicio de la actual guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, Argentina dictó además una orden de captura contra Ahmad Vahidi, designado al frente del CGRI tras la muerte de su anterior jefe, el general Mohammad Pakpour, en la primera oleada de ataques estadounidenses-israelíes del 28 de febrero.
Vahidi es hoy el funcionario iraní de mayor rango acusado por la justicia argentina. La primera orden de captura en su contra fue emitida en 2006 por el caso AMIA. Exjefe de la Fuerza Quds, está sospechado de haber estado detrás del atentado contra la embajada israelí y del ataque contra el centro comunitario judío AMIA. Interpol lo busca desde 2007 por su papel en esos atentados, sin mayor efecto.