Australia prohibió durante los próximos seis meses la entrada de visitantes procedentes de Irán con el argumento de que la guerra en Oriente Medio eleva el riesgo de que algunos no regresen a su país cuando venzan sus visados de corta duración.
La medida alcanza a quienes viajen con pasaporte iraní y busquen ingresar a Australia por turismo o trabajo, según informó el Ministerio del Interior.
“la guerra en Irán ha aumentado el riesgo de que algunos titulares de visados temporales no puedan o no quieran abandonar Australia cuando caduquen sus visados”, señaló la cartera en un comunicado.
El departamento precisó que habrá excepciones evaluadas caso por caso. Entre ellas figuran, por ejemplo, los padres de ciudadanos australianos.
De acuerdo con cifras oficiales, más de 85.000 residentes australianos nacieron en Irán. Además, comunidades numerosas de la diáspora iraní se concentran en ciudades como Sídney y Melbourne.
La decisión se conoce después de que Australia irritara a Irán este mes al conceder asilo a siete jugadoras y miembros del cuerpo técnico de la selección femenina de fútbol iraní, que se encontraba de visita en el país.
Las futbolistas fueron calificadas de “traidoras” en Irán tras negarse a cantar el himno nacional antes de un partido de la Copa de Asia, un gesto interpretado como un desafío a la República Islámica.
Cinco de esas siete jugadoras retiraron después su solicitud de asilo en Australia, lo que reforzó las sospechas de que sus familias habían recibido amenazas.