La secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, calificó el alto el fuego anunciado anoche entre Estados Unidos e Irán como una “victoria” para Estados Unidos y sostuvo que Washington cumplió los principales objetivos militares fijados al comienzo de la guerra.
En una rueda de prensa, Leavitt afirmó que los 38 días de la Operación Furia Épica se ajustaron al plazo de cuatro a seis semanas que la Casa Blanca había planteado al inicio de la guerra. “ha logrado y superado esos objetivos militares principales”, dijo sobre la actuación estadounidense.
En sus comunicaciones más formales al público, la Casa Blanca había señalado como metas de guerra destruir la marina de Irán, destruir su programa de misiles, poner fin a su apoyo a proxies e impedir que obtuviera jamás un arma nuclear, aunque otros funcionarios estadounidenses habían expresado objetivos distintos.
Durante su comparecencia, Leavitt aseguró que la capacidad iraní para fabricar y acumular armas ha sido “retrasada por años”, una formulación que deja sin sostener que esa capacidad haya sido eliminada por completo.
También afirmó que Estados Unidos destruyó la gran mayoría de los lanzadores iraníes de misiles balísticos y de drones de ataque de largo alcance. Esa declaración supone, al mismo tiempo, que Irán todavía conserva parte de esos lanzadores, algo que quedó reflejado en los ataques continuados contra países vecinos del Golfo en las horas posteriores al anuncio del alto el fuego.
Leavitt reiteró además que la marina y la fuerza aérea de Irán han sido destruidas durante la guerra. Sobre la red regional de Teherán, dijo que “La capacidad de Irán para financiar y apoyar a sus proxies terroristas ha sido enormemente reducida”, sin afirmar que ese respaldo haya quedado completamente desmantelado.
Aun así, sostuvo que “Irán ya no puede distribuir armas a sus proxies en la región”. Y añadió: “Lo más importante es que Irán no podrá adquirir armas nucleares”, pese a que Irán mantiene todavía sus reservas de uranio altamente enriquecido.
Según Leavitt, antes de la operación Teherán estaba ampliando con rapidez su arsenal de misiles balísticos para levantar un escudo que le permitiera avanzar hacia una bomba nuclear. “Pero sus planes asesinos y malvados han sido volados literalmente y figurativamente, junto con su ejército, su programa nuclear y la mayor parte de su liderazgo senior, incluido el exlíder supremo, el ayatolá Alí Jamenei”, declaró.
La portavoz también rindió homenaje a los 13 soldados estadounidenses que murieron durante la guerra y afirmó que sus sacrificios no fueron en vano.