Un legislador libanés exigió la remoción del comandante de las Fuerzas Armadas Libanesas, Rodolphe Haykal, si incumple la orden gubernamental de desmantelar a Hezbolá, según declaró en el pódcast “Decision Points” del Washington Institute for Near East Policy.
Fouad Makhzoumi, representante de un partido secular en el parlamento, respondió afirmativamente cuando se le preguntó si Haykal debería ser destituido por no ejecutar el desarme. “Al final del día, les estamos pidiendo que cumplan. Si no lo hace, sí, tiene que ser destituido”, señaló. Makhzoumi aclaró que Haykal responde ante el presidente y el gabinete libaneses.
Sus declaraciones resultan inusuales. Aunque Makhzoumi representa solo a un partido unipersonal, los llamados públicos a remover a Haykal por incumplimiento son escasos en la política libanesa.
El año pasado Haykal presentó un plan de cinco fases para el desarme de Hezbolá, pero enfrentó críticas por carecer de un cronograma preciso. En enero anunció que las FAL habían logrado desarmar a la organización al sur del río Litani, entre 20 y 30 kilómetros de la frontera israelí. Esa aseveración se saldó conormemente exagerada: en los meses siguientes, Hezbolá lanzó repetidamente proyectiles contra Israel desde esa misma zona durante la guerra con Irán.
Sus defensores argumentan que Haykal enfrenta una tarea extraordinariamente difícil dado el grado de penetración de Hezbolá en la sociedad libanesa. Advierten que un desarme acelerado podría provocar otra guerra civil en el país.