El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aprobó la semana pasada ventas de interceptores de misiles y otro armamento a Israel, Baréin, Kuwait, Qatar y Emiratos Árabes Unidos por $25.800 millones, una cifra que triplica la anunciada inicialmente, según informó Bloomberg News.
El 1 de mayo, el Departamento de Estado había comunicado la aprobación de ventas militares por más de $8.600 millones a Israel, Qatar, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos. En ese anuncio no figuraba Baréin. La autorización de emergencia firmada por Rubio permitió además evitar el periodo de revisión obligatoria.
Bloomberg atribuyó la diferencia entre ambas cifras a que Washington considera estas operaciones como una actualización de aprobaciones ya existentes y no como acuerdos nuevos.
La decisión llegó en medio del alto el fuego de la guerra de Estados Unidos e Israel con Irán, un conflicto durante el cual Teherán lanzó repetidas ráfagas de misiles contra Israel y los estados del Golfo, sometiendo a presión sus sistemas de defensa antiaérea y alimentando la preocupación por el agotamiento de sus reservas de interceptores.
A comienzos de esta semana, Irán disparó misiles contra Emiratos Árabes Unidos, en un momento de aumento de la tensión durante la tregua. Durante la guerra, Israel desplegó en territorio emiratí una batería de la Cúpula de Hierro junto con tropas entrenadas para operar el sistema con el fin de ayudar a Abu Dabi a repeler los ataques iraníes, según dijeron un funcionario israelí y un diplomático árabe, que confirmaron una información previa del sitio Axios.
Esos funcionarios rechazaron por otra parte una versión que sostenía que Israel también había enviado a Abu Dabi su sistema de defensa antiaérea láser Iron Beam, o Rayo de Hierro, y señalaron que esa tecnología es demasiado sensible para utilizarla en el extranjero.
Pese a las nuevas aprobaciones, la entrega de interceptores podría tardar años. “La única forma de conseguir plazos de entrega inferiores a dos o tres años —y eso siendo optimistas— es si lo tenemos en stock”, dijo a Bloomberg Elaine McCusker, exfuncionaria del Pentágono. “Definitivamente no se va a conseguir nada para la guerra actual”.