La reunión entre negociadores de Estados Unidos e Irán continúa prevista para mañana en el complejo turístico de Burgenstock, en Suiza, aunque los preparativos siguen marcados por la incertidumbre y el encuentro aún podría fracasar, según una fuente diplomática familiarizada con el proceso.
La cita busca abrir conversaciones iniciales sobre el programa nuclear iraní y otras disputas pendientes entre Washington y Teherán. “Parece que las conversaciones deberían comenzar mañana. Hay una fuerte presencia estadounidense sobre el terreno [en Suiza]. Pero la situación es muy confusa. Todo esto podría volver a fracasar”, afirma la fuente.
Suiza asumiría las tareas de logística y seguridad del encuentro, pero no encabeza la planificación ni la coordinación, añadió la fuente. El complejo de Burgenstock, elegido como sede, es propiedad de Qatar, uno de los mediadores en las conversaciones.
La fuente no pudo aportar más detalles sobre la agenda prevista para la reunión.
El memorando de entendimiento que Teherán y Washington firmaron ayer ya enfrenta presión. Irán ha advertido que la permanencia de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en el sur del Líbano supondría la “anulación” del acuerdo, mientras Israel mantiene su compromiso de conservar tropas en territorio libanés en medio de su conflicto con Hezbolá.
Inicialmente, las partes preveían celebrar una ceremonia de firma el viernes, pero optaron por suscribir el acuerdo ayer de forma electrónica para acelerar su aplicación. Por ahora no está claro si habrá una ceremonia presencial.
