El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció una recompensa de hasta $10 millones por información sobre Hashim Finyan Rahim al-Saraji, líder del grupo armado iraquí Kataeb Sayyid al-Shuhada (KSS), organización respaldada por Teherán y designada por Washington como organización terrorista.
La convocatoria fue difundida por funcionarios estadounidenses en redes sociales, donde identificaron al dirigente también con el nombre de Abu Alaa al-Walai y señalaron que buscan datos sobre su paradero. La publicación añade que quien aporte información “podría ser elegible para reubicación y una recompensa”.
Washington atribuye a KSS ataques contra civiles iraquíes, instalaciones diplomáticas estadounidenses en Irak, así como bases militares y personal de Estados Unidos tanto en Irak como en Siria.
Al-Saraji ocupa además un escaño dentro del Marco de Coordinación, la alianza chií gobernante que cuenta con mayoría en el Parlamento iraquí.
En los últimos meses, grupos respaldados por Irán han atacado la embajada de Estados Unidos en Bagdad, su instalación diplomática y logística en el aeropuerto de la capital iraquí, además de campos petroleros operados por compañías extranjeras.
Irak, que había recuperado cierta estabilidad después de décadas de conflicto, volvió a quedar expuesto a la guerra en Oriente Medio tras los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero.
A comienzos de este mes, Washington ya había ofrecido una recompensa similar por el líder de Kataeb Hezbolá, otro poderoso grupo armado iraquí. Ese grupo secuestró el mes pasado a la periodista estadounidense Shelly Kittleson y la retuvo durante una semana antes de liberarla.
La presión de Washington sobre Bagdad también ha aumentado en el plano financiero. Según reportes de medios estadounidenses publicados esta semana, la administración estadounidense suspendió envíos de efectivo y congeló la financiación de programas de seguridad en Irak para forzar una respuesta contra los grupos pro-Teherán.