Estados Unidos solo ha podido establecer con certeza la destrucción de cerca de un tercio del amplio arsenal de misiles de Irán, cuando la guerra que libra junto a Israel contra ese país se aproxima al mes, según dijeron a Reuters cinco personas con conocimiento de la inteligencia estadounidense.
De acuerdo con cuatro de esas fuentes, la situación de otro tercio del arsenal no está completamente definida, aunque los bombardeos probablemente lo dañaron, lo destruyeron o lo dejaron sepultado en túneles y búnkeres subterráneos. Todas hablaron bajo condición de anonimato por la sensibilidad del asunto.
La evaluación, no divulgada hasta ahora, indica que aunque la mayor parte de los misiles iraníes habría sido destruida o quedado fuera de alcance, Teherán conserva todavía un inventario importante y podría recuperar parte de los proyectiles dañados o enterrados cuando terminen los combates.
Una de las fuentes señaló que la inteligencia sobre la capacidad iraní en materia de drones era similar y sostuvo que existe cierto grado de certeza de que un tercio también fue destruido.
El balance interno estadounidense difiere de lo afirmado públicamente el día anterior por el presidente Donald Trump, quien dijo que a Irán le quedan “muy pocos cohetes”. Al mismo tiempo, esa apreciación de inteligencia sugiere que los misiles y drones que siguen disponibles aún representan una amenaza para una eventual operación futura de Estados Unidos destinada a proteger el estrecho de Ormuz, considerado vital para la economía.
Ni el Pentágono ni la Casa Blanca respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios.
Hasta el miércoles, los ataques estadounidenses habían alcanzado más de 10.000 objetivos militares iraníes y, según el Comando Central, habían hundido el 92 por ciento de los grandes buques de la armada iraní.
Pese a ello, el Comando Central ha evitado precisar qué proporción de la capacidad iraní de misiles o drones ha sido destruida.
Una de las fuentes indicó que una de las principales dificultades consiste en establecer cuántos misiles iraníes estaban almacenados en búnkeres subterráneos antes del inicio de la guerra. Estados Unidos no ha hecho pública su estimación del tamaño del arsenal de misiles iraní previo al conflicto.
Un alto funcionario estadounidense manifestó además dudas sobre la capacidad de Washington para medir con exactitud el estado real de esas capacidades, en parte porque sigue sin estar claro cuántos misiles permanecen bajo tierra y en qué condiciones podrían ser utilizados. “No sé si alguna vez tendremos una cifra exacta”, dijo el funcionario.