Los ministros de Finanzas y los gobernadores de los bancos centrales del Grupo de los Siete aseguraron que están preparados para adoptar “todas las medidas necesarias” con el objetivo de proteger la estabilidad del mercado energético y frenar las consecuencias económicas más amplias derivadas de la reciente volatilidad, en el contexto de la guerra con Irán.
La posición fue fijada tras una reunión virtual de los responsables económicos del bloque. En el comunicado difundido al término del encuentro, el G7 también pidió a los países “abstenerse de imponer restricciones injustificadas a la exportación de hidrocarburos y productos relacionados”.
El texto añade que los bancos centrales del grupo mantienen un firme compromiso con la estabilidad de precios y subraya que la política monetaria seguirá dependiendo de los datos.
Por otra parte, el ministerio afirmó que se están tomando todas las medidas necesarias “de forma decidida y sin vacilaciones” ante cualquier amenaza dirigida al territorio y al espacio aéreo de Turquía.