El presidente de Egipto, Abdel Fattah el-Sisi, se refirió este miércoles, durante una conferencia conmemorativa del 53.º aniversario de la guerra de Yom Kipur, a las declaraciones del ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, quien había advertido que “si Egipto nos ataca, se quedará sin el Sinaí”. El mandatario egipcio aseguró que su país no tiene ninguna intención de iniciar una guerra contra Israel.
“¿Y quién les ha dicho que queremos combatir? No tenemos ambiciones sobre el territorio de nadie. Nuestra tierra está en nuestras manos, luchamos para recuperarla y ese asunto quedó atrás”, afirmó el-Sisi, quien también intentó disipar los temores de Israel respecto de las intenciones de Egipto.
El presidente egipcio sostuvo que El Cairo no tiene planes secretos ni aspiraciones territoriales respecto de Israel y añadió: “¿Todavía mantienen los temores de los últimos 60 años? ¿Siguen pensando que tengo ambiciones sobre algo que está en su poder? No. Solo tengo una aspiración: proteger mi país, sus fronteras y su territorio”.
Sin embargo, Israel ya ha aprendido por las malas cuál puede ser el precio de confiar en las declaraciones y las intenciones manifestadas por sus vecinos. Las palabras de el-Sisi no ofrecen ninguna garantía de seguridad, y la defensa del Estado no puede depender de las promesas de El Cairo.










