Gran Bretaña afirmó que aportará sistemas autónomos de detección de minas, aviones de combate Typhoon y el buque de guerra HMS Dragon a una misión defensiva multinacional destinada a garantizar la seguridad del transporte marítimo en el estrecho de Ormuz.
El ministro de Defensa, John Healey, anunció el compromiso durante una cumbre virtual con más de 40 ministros de Defensa de otros países involucrados en la misión, la cual, según indicó, entrará en funcionamiento cuando las condiciones lo permitan.
“Junto con nuestros aliados, esta misión multinacional será defensiva, independiente y creíble”, afirmó en un comunicado.
La guerra con Irán ha reducido drásticamente el tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz, ha interrumpido las exportaciones de petróleo y ha elevado los precios de la energía. Aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial transita por este estrecho.
La contribución de Gran Bretaña contará con el respaldo de 115 millones de libras esterlinas (155,53 millones de dólares) en nueva financiación para drones detectores de minas y sistemas antidrones, mientras Londres busca transmitir confianza al transporte marítimo comercial respecto de su compromiso con la libertad de navegación en medio de las crecientes tensiones regionales.
El paquete incluirá sistemas autónomos para detectar y desactivar minas navales, embarcaciones no tripuladas de alta velocidad, aviones Typhoon para patrullas aéreas y el HMS Dragon, un destructor de defensa antiaérea que ya se dirige hacia Oriente Medio.
Gran Bretaña ya cuenta con más de 1.000 efectivos desplegados en la región como parte de las operaciones defensivas en curso, incluidos equipos antidrones y escuadrones de aviones de combate.