El diputado de Hezbolá, Hassan Fadlallah, sostuvo que el alto el fuego aceptado por su grupo e Israel abarca todo el territorio libanés y no se limita a Beirut. Su declaración busca fijar la interpretación de la tregua anunciada este lunes, después de varios días de intensificación de ataques entre ambos bandos.
Hezbolá sostiene que la tregua cubre todo el Líbano y no solo Beirut, después de rechazar una propuesta que, según Hassan Fadlallah, obligaba al grupo a detener todos sus ataques mientras Israel solo evitaba golpear la capital libanesa.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue el primero en anunciar el cese de hostilidades. En su declaración, indicó que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) no entrarían en Beirut y que Israel y Hezbolá dejarían de atacarse mutuamente.
Estados Unidos ya había negociado en abril un alto el fuego en el Líbano que fue prorrogado en varias ocasiones. Sin embargo, Israel y Hezbolá continuaron intercambiando fuego a diario, mientras las FDI evitaron en gran medida atacar Beirut a petición de Washington.
Fadlallah rechaza una tregua limitada a Beirut

En declaraciones al canal Al-Manar, vinculado a Hezbolá, Fadlallah afirmó que la dinámica cambiará a partir de este acuerdo. El diputado señaló que el domingo se realizaron esfuerzos diplomáticos para restablecer la calma en el Líbano tras una escalada en la que cada parte aumentó de forma significativa sus ataques contra la otra.
Fadlallah aseguró que Estados Unidos propuso inicialmente un alto el fuego en el que Hezbolá debía detener todos sus ataques contra Israel, mientras que Israel solo quedaba obligado a abstenerse de atacar Beirut. Según su versión, esa fórmula resultaba inaceptable para la organización.
El diputado recordó que el presidente del Parlamento libanés, Nabih Berri, vinculado a Hezbolá y mediador en las conversaciones, respondió que el grupo exigía una tregua aplicable a todo el país. Para Fadlallah, el acuerdo alcanzado demuestra que esa posición fue tenida en cuenta y que Berri también la compartía.
La retirada israelí queda como punto central de disputa

Fadlallah también sostuvo que la tregua debe ser el preludio de la retirada de Israel del Líbano. Esa afirmación parece confirmar que el acuerdo no obliga de forma inmediata a Israel a retirarse de la amplia zona de amortiguación que ha establecido en el sur y el centro del país.
Israel no ha emitido comentarios oficiales sobre la tregua ni ha dado señales de que planee retirar sus tropas. Actualmente mantiene zonas de amortiguación en Líbano, Siria y Gaza, además de ampliar su control sobre Judea y Samaria.
El diputado de Hezbolá afirmó que una retirada israelí total “debe formar parte de la solución” y reclamó un alto el fuego completo, sin retorno a la situación anterior al 2 de marzo. También rechazó la idea de que Israel conserve libertad de movimiento operativo dentro del Líbano.
El frente libanés sigue marcado por la guerra regional

La referencia de Fadlallah al 2 de marzo apunta a la dinámica previa a que Hezbolá arrastrara al Líbano a la guerra con Irán. Durante más de un año antes de esa fecha, Israel llevó a cabo ataques casi diarios contra objetivos que describía como parte del proceso de reagrupamiento de Hezbolá.
En ese período, Hezbolá se abstuvo en gran medida de responder, lo que llevó a muchos en Jerusalén a considerar que el grupo respaldado por Irán había sido disuadido. La nueva tregua deja ahora dos cuestiones abiertas: el alcance real del cese de hostilidades y el futuro de la presencia militar israelí en territorio libanés.
El pronunciamiento de Fadlallah busca instalar la posición de Hezbolá antes de que Israel defina públicamente su lectura del acuerdo. La disputa no se limita al silencio de las armas, sino que alcanza la cuestión estratégica de fondo: si el alto el fuego abre paso a una retirada israelí o consolida una nueva línea de control en el Líbano.