Hungría activó este jueves dos cazas Gripen para interceptar un avión de pasajeros israelí que ingresó en su espacio aéreo sin comunicarse con el control de tráfico aéreo local, informó el primer ministro húngaro, Peter Magyar.
La aeronave, un Airbus A321 de la aerolínea Arkia, cubría la ruta entre Tel Aviv y Praga cuando la falta de contacto radial provocó el “máximo nivel de alerta” de la OTAN, según escribió Magyar en Facebook.
Los cazas fueron enviados para establecer contacto con el vuelo israelí. “Poco después del despegue, los Gripen establecieron contacto visual con los pilotos del avión de pasajeros, quienes posteriormente establecieron contacto por radio con el control de tierra húngaro”, se lee en la publicación de Magyar.
Tras restablecerse la comunicación con las autoridades húngaras, el avión continuó su trayecto hacia Praga sin nuevos incidentes. Magyar sostuvo que “durante el incidente, el servicio de control de espacio aéreo de las Fuerzas de Defensa de Hungría y el sistema de defensa antiaérea integrado de la OTAN funcionaron de manera eficaz”.
Arkia indicó, en un comunicado difundido a medios hebreos, que “el incidente está siendo objeto de una investigación interna”.
La aerolínea israelí de bajo coste afirmó además que “la tripulación actuó de acuerdo con el plan de vuelo aprobado y las rutas de vuelo predeterminadas”. También remarcó: “Insistimos en que en ningún momento durante el vuelo hubo peligro alguno para el avión, los pasajeros o la tripulación”.