Los rumores sobre una posible crisis de poder en Corea del Norte se han intensificado ante versiones que sitúan a Kim Jong-un en coma tras una presunta hemorragia cerebral. Las mismas afirmaciones sostienen que China habría enviado unos 9.000 soldados al país para sostener al régimen e impedir un intento de golpe de Estado.
El supuesto movimiento militar tendría como objetivo asegurar una sucesión ordenada si el dirigente norcoreano no pudiera volver a ejercer sus funciones. Entre los nombres que se plantean para sucederlo figura su hija Kim Ju-ae, quien lo ha acompañado durante los últimos años en actos militares y ceremonias oficiales.
Las versiones proceden de publicaciones en redes sociales de Wen Jun Xie, identificado como opositor chino, que fueron recogidas por el tabloide británico Daily Star. Hasta ahora no se han presentado pruebas independientes de que Kim esté en coma ni de que Pekín haya trasladado miles de militares a Corea del Norte.
Otras versiones apuntan a que Kim habría sido trasladado en secreto al hospital Peking Union Medical College, en Pekín, para recibir tratamiento de urgencia. El rumor también circuló en The Sun y otros medios internacionales. Algunas publicaciones llegan a afirmar que murió, pero tampoco existen pruebas verificadas que respalden esa afirmación.
La última aparición pública documentada de Kim tuvo lugar el 11 de octubre, durante una visita a un museo de defensa de Pionyang junto a su esposa y su hija. La prensa estatal norcoreana difundió las fotografías dos días después. A finales de septiembre, los servicios de inteligencia de Corea del Sur habían evaluado que su estado no presentaba anomalías de salud significativas.
En 2020 ya circularon versiones similares sobre su muerte o un supuesto coma después de un período sin apariciones públicas. Kim reapareció posteriormente. La ausencia de información oficial sobre su estado de salud vuelve ahora a alimentar las especulaciones acerca de la continuidad del poder en Corea del Norte.










