El Ministerio de Petróleo de Irak negó las acusaciones de Estados Unidos contra su viceministro Ali Maarij al-Bahadli, sancionado por Washington por presuntamente haber ayudado a Irán a sortear las restricciones estadounidenses sobre sus exportaciones de crudo.
El Departamento de Estado anunció la medida un día antes y aseguró que el funcionario “abusó de su cargo gubernamental para desviar petróleo iraquí en apoyo del régimen iraní y sus grupos terroristas aliados”.
Según la acusación estadounidense, Bahadli participó en una operación para mezclar de forma fraudulenta petróleo iraquí e iraní con el fin de facilitar que Teherán eludiera las sanciones impuestas por Washington.
En respuesta, el ministerio iraquí dijo que “niega las acusaciones” contra el viceministro y remarcó “la importancia de la transparencia a la hora de abordar todas las… acusaciones sobre la base de pruebas y hechos”, de acuerdo con la agencia estatal INA.
La cartera añadió que está dispuesta a investigar el caso, aunque precisó que “las operaciones de exportación de crudo, la comercialización, la carga en petroleros y los procedimientos relacionados” no están dentro de las funciones de Bahadli.
El pronunciamiento se produce mientras Washington aumenta la presión sobre Bagdad para que tome distancia de milicias vinculadas a Irán.
El año pasado, después de que Estados Unidos sancionara a entidades controladas por un empresario iraquí por acusaciones similares, la empresa estatal de comercialización SOMO negó que en puertos o aguas territoriales de Irak se realizaran mezclas de crudo para favorecer a Irán.
Estados Unidos mantiene sanciones unilaterales sobre el petróleo iraní y busca castigar a cualquier país o compañía que compre ese crudo.