Israel comunicó a Ucrania que ya era demasiado tarde para actuar contra el buque ruso ABINSK, acusado de transportar cereales sustraídos del territorio ucraniano ocupado por Rusia, después de que la nave abandonara el puerto de Haifa. Así lo informó Barak Ravid, de Channel 12 y Axios.
El ministro de Asuntos Exteriores israelí, Gideon Sa’ar, envió un mensaje a su homólogo ucraniano comunicando que el buque ya no podía ser retenido. Según Ravid, Israel tenía conocimiento de la situación dos semanas antes de la llegada del barco al puerto.
Altos funcionarios ucranianos confirmaron a Ravid que habían exigido explícitamente a Israel la confiscación del cargamento de trigo. Kiev había instado a Israel a bloquear el buque antes de su atraque, y el embajador ucraniano Yevgen Korniychuk planteó la cuestión a las autoridades israelíes, mientras que el canciller Andrii Sybiha la trató directamente con Sa’ar.