Italia afirmó que enviará dos buques de guerra a las proximidades del Golfo, aunque solo los desplegará como parte de una misión internacional en caso de que se alcance una tregua duradera en la región.
Durante su intervención ante el Parlamento, el ministro de Defensa, Guido Crosetto, también afirmó que una posible misión en el estrecho de Ormuz solo podría ejecutarse con la aprobación previa de los legisladores.
Irán ha bloqueado de facto el estrecho, por donde antes transitaba cerca de una quinta parte del suministro mundial de petróleo, desde que el régimen sufrió ataques de Estados Unidos e Israel en febrero.
El enfrentamiento ha causado graves consecuencias económicas en todo el mundo, con aumentos en los precios del petróleo y los fertilizantes, además de interrupciones en las cadenas de suministro globales.
Estados Unidos también acusó a Irán de colocar minas en el estrecho.
Crosetto afirmó que la condición previa para cualquier despliegue no sería el alto el fuego vigente, sino “una tregua real, creíble y estable o, mejor aún, una paz definitiva”.
Según explicó, los dragaminas tardarán semanas en llegar a la región y, por ese motivo, Italia los había “preposicionado”, primero en el Mediterráneo oriental y después en el mar Rojo.
“Únicamente como medida de precaución… estamos tomando las medidas necesarias para que dos unidades cazaminas se sitúen relativamente más cerca del estrecho”, declaró Crosetto.
Gran Bretaña y Francia han encabezado las conversaciones sobre una posible operación naval en la región para apoyar el transporte marítimo mundial.
Ambos países declararon que han “preposicionado” buques de guerra en las cercanías.
Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para poner fin a la guerra en Oriente Medio y reabrir esta crucial vía marítima parecen haberse estancado.