El vicepresidente estadounidense JD Vance abandonó Islamabad a las 7:08 de la mañana, hora local, a bordo de su avión oficial después de que las conversaciones de alto riesgo con Irán concluyeran sin ningún acuerdo.
Un periodista que viaja con la delegación estadounidense reportó la partida. Vance, quien mantuvo contacto permanente con el presidente Donald Trump y otros miembros de la Administración, comunicó a los reporteros que los funcionarios norteamericanos regresan a Estados Unidos porque Teherán rechazó las condiciones de Washington para no desarrollar armas nucleares.
“Pero la realidad es que necesitamos ver un compromiso firme de que no buscarán un arma nuclear, y que no buscarán las herramientas que les permitan conseguirla rápidamente”, explicó Vance a los periodistas. “Ese es el objetivo principal del presidente de Estados Unidos. Y eso es lo que hemos intentado conseguir a través de estas negociaciones”.
Las pláticas se extendieron durante 21 horas en la capital pakistaní. Se celebraron tras el alto el fuego de dos semanas pactado el 7 de abril entre Estados Unidos e Irán, en medio de la guerra iniciada a finales de febrero.
La agencia semioficial iraní Tasnim confirmó el término de las negociaciones y atribuyó el fracaso a las “exigencias excesivas de Washington dificultaron un marco común”. Press TV de Irán detalló que entre los puntos de conflicto figuraban los derechos de paso por el estrecho de Ormuz y los derechos nucleares de Teherán.