La Casa Blanca rechazó este miércoles las versiones que sostienen que Washington concedió a Irán entre tres y cinco días para responder a la última propuesta de alto el fuego permanente con Estados Unidos. “El presidente no ha fijado un plazo firme para recibir una propuesta iraní, al contrario de lo que indican algunas de las informaciones que hemos visto hoy”, declaró la secretaria de prensa, Karoline Leavitt, ante periodistas frente a la sede presidencial.
Según Leavitt, Donald Trump decidió el martes prorrogar el alto el fuego con Irán y, en ese marco, ofreció “un poco de flexibilidad” a las autoridades iraníes. La portavoz atribuyó esa decisión a la situación interna del país, al que describió como un régimen con “muchas divisiones internas” tras la guerra entre Estados Unidos e Israel.
“En estos momentos, se trata de una batalla entre los pragmáticos y los partidarios de la línea dura en Irán, y el presidente quiere una respuesta unificada”, añadió.
La funcionaria también aseguró que Washington mantendrá la presión económica sobre Teherán. Leavitt llamó “la Operación Furia Económica” al paquete de sanciones y medidas de bloqueo impuesto por Estados Unidos contra Irán.
De acuerdo con su versión, el bloqueo estadounidense sobre los puertos iraníes representa para Teherán pérdidas de$500 millones al día. Afirmó además que la isla de Kharg está “completamente llena” de petróleo porque el país no puede mover combustible ni hacia el interior ni hacia el exterior.
Al mismo tiempo, sostuvo que esa presión ha tenido efectos sobre el proceso diplomático. Según explicó, el bloqueo llevó a Irán a aplazar la entrega de su respuesta en las negociaciones nucleares estancadas y, además, a volver a bloquear el estrecho de Ormuz, cuyo cierre ha afectado a toda la economía mundial.