La coalición encabezada por Arabia Saudita confirmó ataques contra tres instalaciones en Yemen. Uno de los objetivos era una instalación de una compañía petrolera yemení situada en Saná, capital bajo control de los hutíes. Los otros dos se encontraban en las provincias occidentales de Saada y Dhamar.
Horas antes de confirmar el ataque en Saná, la coalición había instado a los civiles a evacuar el área que sería alcanzada.
El portavoz militar de la coalición, Turki al-Maliki, afirmó en X que los hutíes utilizaban esas instalaciones para “abastecer el esfuerzo de guerra”. Atribuyó a ese uso el propósito de amenazar a Arabia Saudita, Yemen, el sur del mar Rojo y las vías marítimas de la región.










