Según fuentes de seguridad citadas por la agencia de noticias Anadolu, la agencia de inteligencia turca MIT capturó en Siria a 10 presuntos miembros del Estado Islámico y los trasladó a Turquía.
Según las fuentes, los sospechosos detenidos durante la operación, realizada en coordinación con la inteligencia siria, estaban vinculados a ataques anteriores cometidos en Turquía.
Según informa la agencia estatal Anadolu, uno de los sospechosos —todos de nacionalidad turca— mantenía vínculos con los responsables del atentado con bomba perpetrado en 2015 en la estación de tren de Ankara, en el que murieron más de 100 personas. Según las fuentes, otro de los detenidos había sido el jefe de inteligencia del grupo para Turquía.
Los sospechosos están acusados de participar en entrenamientos armados, actividades de propaganda y en la planificación o el apoyo a atentados, añaden las fuentes.