La policía británica prohibió la marcha proiraní de Al Quds prevista para este domingo en el centro de Londres, al sostener que existe un riesgo de “tensiones extremas” con contramanifestantes y una amenaza añadida por parte de Teherán en medio de la guerra en Oriente Medio.
La movilización la convoca cada año la Comisión Islámica de Derechos Humanos, organización que, según la policía, respalda al régimen iraní. La prohibición también alcanza a cualquier marcha de contraprotesta.
En Reino Unido, impedir una protesta exige un umbral legal alto. La policía señaló que es la primera vez en 14 años que recurre a esta facultad, pero defendió la decisión al considerar que los riesgos de alteración del orden público son “tan graves” que justifican vetar la convocatoria.
La Comisión Islámica de Derechos Humanos ha sostenido previamente en X que la marcha se realiza en apoyo de la liberación palestina.
Scotland Yard afirmó que en anteriores marchas de Al Quds se produjeron detenciones por apoyo a organizaciones terroristas y por delitos de odio antisemitas. Además, advirtió que, pese a la prohibición, se prepara para un “fin de semana difícil, potencialmente violento”.
“Hemos tenido en cuenta el probable impacto en las protestas de la situación volátil en Oriente Medio, con el régimen iraní atacando a aliados británicos y bases militares en el extranjero”, dice el comunicado policial publicado a última hora del martes. “También debemos considerar que los servicios de seguridad han sido públicamente claros sobre las amenazas a las que nos enfrentamos en suelo del Reino Unido por parte del régimen iraní”.
La actuación policial frente a las protestas masivas y regulares pro palestinas en Londres permanece bajo fuerte escrutinio desde el ataque del 7 de octubre de 2023, encabezado por Hamás contra Israel. Ese debate ha enfrentado a partidarios y detractores en torno a la libertad de expresión, las muestras de apoyo al grupo proscrito Palestine Action y el impacto de estas movilizaciones sobre la comunidad judía.
La semana pasada, la policía británica detuvo a cuatro hombres sospechosos de ayudar a los servicios de inteligencia de Irán en labores de vigilancia sobre personas y lugares vinculados a la comunidad judía en Londres.
La policía añadió que, si la Comisión Islámica de Derechos Humanos decide mantener una concentración estática, una fórmula que la ley no permite prohibir, esa convocatoria quedará sujeta a condiciones estrictas.