Los líderes de los 27 países de la Unión Europea pidieron una distensión en Irán y en toda la región, además de una moratoria sobre los ataques contra infraestructuras críticas, ante la creciente preocupación por el impacto de la guerra en Irán sobre la economía mundial.
La situación en Oriente Medio y sus implicaciones generales fue debatida por los jefes de Estado y de Gobierno durante una cumbre ordinaria celebrada en Bruselas.
En las conclusiones escritas difundidas al término de la reunión, los líderes reclamaron contención a todas las partes y subrayaron la necesidad de proteger a la población civil y las instalaciones civiles.
“El Consejo Europeo pide una desescalada y la máxima moderación, la protección de la población civil y las infraestructuras civiles, así como el pleno respeto del Derecho internacional por parte de todas las partes”, afirmaron.
Los dirigentes europeos añadieron un llamado específico para frenar los ataques contra servicios esenciales. “En este sentido, pide una moratoria sobre los ataques contra instalaciones energéticas y de abastecimiento de agua”, señalaron.
