Los líderes libaneses pidieron al embajador de Estados Unidos en Beirut, Michel Issa, que ejerza presión sobre Israel para que cese sus operaciones militares en el país, mientras el Estado judío continúa bombardeando objetivos de Hezbolá pese al alto el fuego vigente.
Hezbolá e Israel mantienen ataques mutuos pese a la tregua y se acusan recíprocamente de violarla.
El presidente libanés, Joseph Aoun, y el primer ministro, Nawaf Salam, se reunieron por separado con el diplomático estadounidense en la antesala de una tercera ronda de conversaciones entre representantes libaneses e israelíes prevista para el jueves y el viernes en Washington.
Salam afirmó que pidió a Issa que “ejerza presión sobre Israel para que detenga los ataques y las violaciones en curso, con el fin de consolidar el alto el fuego”.
La Agencia Nacional de Noticias del Líbano (NNA) informó hoy de ataques aéreos israelíes contra más de 30 localidades en el sur y el este del país, con víctimas en varias zonas. Entre ellas, Zebdine, en el sur del Líbano, donde, según la agencia, un dron israelí alcanzó a dos personas “mientras distribuían pan” en un vehículo municipal a residentes que se habían negado a abandonar la localidad.
Según los términos del alto el fuego difundidos por Washington, Israel se reserva el derecho a actuar contra “ataques planificados, inminentes o en curso”, y sostiene que sus operaciones se dirigen únicamente contra terroristas.