La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó al Congreso que gastó 5.600 millones de dólares en municiones durante los dos primeros días de ataques contra Irán, según una fuente al tanto del reporte entregado a los comités legislativos.
La cifra fue comunicada en medio de la preocupación de congresistas que podrían verse obligados a aprobar nuevos fondos para sostener la guerra. Legisladores de ambos partidos han advertido sobre el riesgo de que el conflicto reduzca las reservas militares estadounidenses en un momento en que la industria de defensa ya enfrenta dificultades para cubrir la demanda.
Trump se reunió el viernes con directivos de siete contratistas de defensa, mientras el Pentágono avanzaba en la reposición de suministros empleados en la ofensiva.
Hasta ahora, la Casa Blanca no ha difundido una evaluación pública del costo total de la guerra iniciada el 28 de febrero junto con su aliado Israel.
Ante ese escenario, miembros del Congreso exigieron más información a la administración, incluidos testimonios públicos de funcionarios sobre el impacto que la guerra podría tener en la capacidad del ejército estadounidense para defender el país.
Varios asesores legislativos señalaron que esperan que la Casa Blanca envíe en breve una solicitud de fondos adicionales para financiar la guerra. Algunos funcionarios sostuvieron que el pedido podría ascender a 50.000 millones de dólares, aunque otros consideraron que esa proyección se queda corta.