China y España sellaron este martes un compromiso conjunto para defender el orden multilateral frente a los conflictos que sacuden el tablero internacional, en particular la guerra en Irán. El presidente chino, Xi Jinping, recibió al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, en el Gran Salón del Pueblo de Pekín, en lo que constituye la cuarta visita del líder español al gigante asiático en poco más de tres años.
“Debemos fortalecer la comunicación, consolidar la confianza mutua, cooperar estrechamente, oponernos a la regresión del mundo hacia la ley de la selva y salvaguardar conjuntamente un multilateralismo genuino”, dijo Xi Jinping durante la recepción.
El encuentro tuvo lugar en un contexto de máxima tensión para Madrid con Washington. El gobierno de Sánchez ha cerrado su espacio aéreo a los aviones estadounidenses empleados en la guerra de Irán y asegura que no permite el uso de las bases militares de gestión conjunta en el sur de España para operaciones vinculadas a ese conflicto. Sánchez ha sido uno de los líderes europeos más críticos con las acciones militares de Estados Unidos e Israel en Oriente Medio.
En conferencia de prensa posterior a la reunión, Sánchez situó a Pekín como pieza clave para la resolución diplomática de los conflictos abiertos. “Me resulta muy difícil encontrar otros interlocutores, más allá de China, que puedan resolver esta situación en Irán y el estrecho de Ormuz”, dijo, e instó al país asiático a reforzar su papel en el frente diplomático, también respecto a Ucrania.
El presidente del Gobierno español aprovechó la tribuna para denunciar violaciones al derecho internacional. “El derecho internacional está siendo vulnerado hoy, fundamentalmente por un país: el gobierno de Israel”, declaró. Sobre Gaza, afirmó que se ha cometido un “genocidio” y subrayó la voluntad de España de evitar la impunidad para los responsables de crímenes. “También hay una respuesta absolutamente ilegal del régimen iraní con respecto a una guerra que hemos calificado desde el primer momento como un error y una ilegalidad”, añadió.
Por su parte, Sánchez respondió al planteamiento de Xi con una visión coincidente. Ambos países “pueden contribuir a encontrar soluciones a las diversas tensiones comerciales que existen, a las dificultades y complejidades geopolíticas del mundo actual, a las guerras, a los desafíos medioambientales y sociales que aquejan al mundo”, afirmó el líder español.
El desequilibrio comercial entre los dos países ocupó también un lugar central en la agenda. Sánchez planteó la cuestión directamente a Xi y dijo haber percibido “comprensión y voluntad de trabajar para lograr ese equilibrio”. “El actual desequilibrio comercial entre Europa y China, y entre España y China, es excesivo, y debemos hacer todo lo posible para corregirlo”, afirmó.
España anunció la firma de 19 acuerdos bilaterales, 10 de ellos de carácter económico, que incluyen medidas para ampliar el acceso de productos agroalimentarios españoles al mercado chino e impulsar las exportaciones. Sánchez también pidió que China vea a España y a Europa como destinos atractivos para la inversión.