El Subsecretario Permanente de la Oficina de Asuntos Exteriores del Reino Unido, Olly Robbins, abandonará su cargo tras perder la confianza del primer ministro Keir Starmer, según reportaron la agencia Press Association y la BBC. Su salida se produce mientras el gobierno británico enfrenta una creciente presión política por haber nombrado embajador en Washington a Peter Mandelson pese a que este había suspendido una verificación de seguridad de antecedentes.
Mandelson fue destituido del cargo el año pasado, meses después de asumir, a raíz de sus vínculos con el delincuente sexual condenado Jeffrey Epstein. Starmer lo acusa de haber mentido sobre el alcance de esa relación durante el proceso de verificación. Documentos liberados por un comité del Congreso de Estados Unidos revelaron nuevos detalles sobre la profundidad de esos vínculos y precipitaron su destitución.
Un portavoz del gobierno confirmó, tras una investigación publicada por The Guardian, que funcionarios del Ministerio de Asuntos Exteriores decidieron permitir el nombramiento “en contra de la recomendación de la Verificación de Seguridad del Reino Unido”. El portavoz sostuvo que ni Starmer ni el ministro de Exteriores tuvieron conocimiento de ello “hasta principios de esta semana”.
La policía mantiene abierta una investigación por presuntas irregularidades en el cargo contra Mandelson, quien fue arrestado y puesto en libertad bajo fianza en febrero. Las pesquisas se centran en supuestas filtraciones de documentos sensibles a Epstein mientras Mandelson ejercía como ministro, incluso durante la crisis financiera de 2008. No ha sido acusado y niega haber cometido delitos.
La presión sobre Starmer creció ayer con las llamadas de la oposición a su dimisión. La líder del Partido Conservador, Kemi Badenoch, escribió en X: “Starmer ha traicionado nuestra seguridad nacional. Debe irse”.