Shurat HaDin – Centro Jurídico de Israel ha enviado una carta formal de requerimiento legal al Museo Canadiense de Derechos Humanos (“CMHR”), en Winnipeg, Manitoba, Canadá, en la que expresa serias preocupaciones respecto de la exposición que el museo planea inaugurar el próximo mes: “Palestina desarraigada: la Nakba pasada y presente”.
En la carta, Shurat HaDin sostiene que la exposición, tal como se encuentra concebida actualmente, corre el riesgo de exceder el mandato legal del museo como institución de derechos humanos financiada por el gobierno federal y de contribuir a la discriminación y la hostilidad contra los judíos canadienses, en un contexto de fuerte aumento del antisemitismo en todo Canadá.
La carta de requerimiento legal plantea inquietudes respecto de:
- posibles infracciones de la Ley Federal de Museos;
- posibles violaciones de la legislación federal y provincial sobre derechos humanos;
- preocupaciones relacionadas con el sesgo institucional y la falta de consultas significativas con las partes interesadas judías; y
- el riesgo de que la exposición presente una narrativa inexacta, sesgada, unilateral e históricamente incompleta sobre la creación del Estado de Israel y los acontecimientos de 1948, en contradicción con el propósito y la misión del museo, además de que pueda incitar disturbios o desórdenes dirigidos contra el pueblo judío y los israelíes.
“Las instituciones financiadas con fondos públicos tienen la responsabilidad de abordar los temas históricos controvertidos con imparcialidad, equilibrio e integridad intelectual, y siempre de acuerdo con su mandato”, declaró la abogada Nitsana Darshan-Leitner, presidenta de Shurat HaDin. “Un museo nacional de derechos humanos no puede convertirse en una plataforma para narrativas politizadas que corren el riesgo de contribuir a la división y la incomprensión, incluso mediante el borrado de la historia judía, la deslegitimación de la autodeterminación judía o el fomento de la hostilidad contra la comunidad judía”.
La carta insta al CMHR a suspender la exposición hasta que concluya una revisión jurídica y académica independiente, a establecer un proceso de asesoramiento equilibrado que incluya a importantes organizaciones judías e historiadores con diversas perspectivas, y a garantizar el cumplimiento de la legislación canadiense aplicable y de las normas internacionales para museos.