El primer ministro británico, Keir Starmer, afirmó que podría estar justificado prohibir algunas manifestaciones propalestina y contra Israel, en medio de la presión que afronta por el aumento de los ataques antisemitas en Reino Unido.
En declaraciones a la BBC, Starmer sostuvo que el eslogan “globalicemos la intifada” es “totalmente fuera de lugar” y señaló que debería haber una respuesta más contundente ante ese tipo de consignas. “Soy un gran defensor de la libertad de expresión y de las protestas pacíficas”, dijo. “Pero cuando hay consignas como “globalizar la intifada”, eso está totalmente fuera de lugar.
«Es evidente que debería haber medidas más duras al respecto”.
El jefe del Gobierno británico aseguró que seguirá defendiendo el derecho a la protesta pacífica y la libertad de expresión, aunque subrayó la inquietud existente por el impacto que las movilizaciones tienen sobre la comunidad judía.
“Creo que es hora de analizar de forma global las protestas y su efecto acumulativo”, afirmó. “En relación con el carácter repetitivo de las marchas, muchas personas de la comunidad judía me han dicho que es precisamente ese carácter repetitivo, es el efecto acumulativo.
«Ahora bien, lo acepto, y por eso tenemos la intención de abordar los efectos acumulativos”, añadió Starmer, exabogado de derechos humanos y exfiscal general.
“Defenderé con firmeza el derecho a la protesta pacífica y la libertad de expresión”, declaró. “No estoy diciendo, por supuesto, que no haya opiniones muy firmes y legítimas sobre Oriente Medio, sobre Gaza. A todos nos preocupa profundamente”.