Tras la primera jornada de negociaciones celebrada en Ginebra entre delegaciones ucranianas y rusas con mediación estadounidense, el primer ministro británico, Keir Starmer, habló por teléfono la noche del martes 17 de febrero con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Las conversaciones se enfocaron en los avances para la paz entre Rusia y Ucrania impulsadas por Washington en Suiza, los contactos entre Estados Unidos e Irán sobre el programa nuclear iraní y la situación humanitaria en Gaza. Downing Street informó de que Starmer pidió a Trump que se amplíe el acceso de la ayuda humanitaria al enclave palestino.
Antes de iniciarse la ronda, Trump incrementó sus exigencias hacia Kiev y declaró: “Ucrania más vale que venga a la mesa rápido. Eso es todo lo que diré”. El encuentro en Suiza se convocó después de dos rondas previas en Abu Dabi sin avances significativos y mantuvo como punto central el desacuerdo sobre el control territorial en el este de Ucrania.
Pocas horas antes de la reunión, Rusia lanzó ataques aéreos sobre amplias zonas de Ucrania que dañaron con gravedad la red eléctrica en Odesa, en el sur, y el presidente Volodímir Zelenski afirmó que los bombardeos dejaron “a decenas de miles” sin calefacción ni agua. En su mensaje nocturno, Zelenski sostuvo: “Estamos listos para avanzar rápidamente hacia un acuerdo digno para terminar la guerra” y añadió: “La pregunta para los rusos es: ¿qué es lo que quieren?”.

A partir de ese intercambio, el jefe negociador ucraniano, Rustem Umerov, indicó que la jornada trató “cuestiones prácticas y la mecánica de posibles decisiones” y confirmó que las delegaciones reanudarían el diálogo el miércoles, en la última jornada prevista.
En paralelo a la discusión sobre Ucrania, Starmer y Trump revisaron el diálogo entre Washington y Teherán celebrado también en Ginebra. El canciller iraní Abbas Araqchi afirmó que ambas partes alcanzaron un entendimiento sobre “principios rectores” para encauzar la disputa nuclear, aunque descartó que ese paso implicara un acuerdo inmediato.
Araqchi precisó tras el encuentro que las partes lograron “un acuerdo general sobre algunos principios rectores”, y un funcionario estadounidense señaló que Irán presentaría propuestas detalladas en las próximas dos semanas para reducir las diferencias.
El proceso avanzó con mediación de Omán y con participación del enviado especial estadounidense Steve Witkoff y de Jared Kushner. El ministro de Exteriores omaní, Badr al-Busaidi, resumió el estado de las conversaciones con la frase “queda mucho trabajo por hacer” y añadió que las partes salieron con “próximos pasos claros”.
Ese mismo martes, medios estatales iraníes informaron de cierres temporales de áreas del estrecho de Ormuz durante maniobras militares, y Araqchi habló después en Ginebra de una oportunidad para continuar el proceso. Trump dijo que participaba “indirectamente” y advirtió de consecuencias si no había pacto; por su parte, el líder supremo iraní, Alí Jamenei, afirmó que, en ocasiones, fuerzas militares con mayor capacidad también sufren ataques que las dejan incapacitadas.

En cuanto a Gaza, Downing Street situó como prioridad la entrada de ayuda y el acceso humanitario. El cruce de Rafah con Egipto, principal salida para la población del enclave, reabrió a inicios de febrero con tránsito limitado a peatones y bajo coordinación israelí con Egipto y la Unión Europea, después de un cierre prolongado desde mayo de 2024. Israel autorizó la reapertura con controles de seguridad que ralentizaron el paso, en un territorio con más de dos millones de habitantes.
Según autoridades y fuentes citadas sobre el terreno, alrededor de 20.000 gazatíes aguardaban salida para tratamiento médico, y la primera fase del alto el fuego de octubre incluyó un aumento de la ayuda y la reapertura del cruce.
De este modo, la conversación entre Starmer y Trump coincidió con la actividad de dos procesos de negociación en Ginebra con efectos inmediatos sobre la seguridad europea y la estabilidad regional en Oriente Medio: las delegaciones ucraniana y rusa retomaron las conversaciones el miércoles, y Washington espera recibir en las próximas dos semanas propuestas iraníes más detalladas.
