El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, viajará al Vaticano y a Italia para mantener una serie de reuniones esta semana, según informan dos periódicos italianos, varias semanas después de que el presidente de EE. UU., Donald Trump, fuera objeto de críticas por parte de cristianos de todo el espectro político al criticar al Papa León en las redes sociales.
Las informaciones publicadas en los diarios nacionales La Repubblica y Corriere della Sera no indican si Rubio, que es católico, se reunirá personalmente con León, pero afirman que se espera que se reúna con el cardenal Pietro Parolin, máximo responsable diplomático del Vaticano.
Rubio se reunió por última vez con León, el primer papa estadounidense, en mayo de 2025, junto con el vicepresidente JD Vance. Los dos funcionarios estadounidenses asistieron a la misa inaugural del nuevo papa en la Plaza de San Pedro y mantuvieron una reunión privada con el pontífice al día siguiente.
El papa, que mantuvo un perfil relativamente bajo en la escena internacional durante los primeros meses de su pontificado, se ha erigido en las últimas semanas como un crítico abierto de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán y ha criticado duramente las políticas antiinmigración de línea dura de la administración Trump.
Trump criticó a Leo en las redes sociales en varias ocasiones en abril, llegando a calificar al pontífice de “terrible”.
Rubio también tiene previsto mantener conversaciones con los ministros de Asuntos Exteriores y Defensa de Italia, según informan los periódicos, que añaden que el viaje tiene como objetivo aliviar las tensiones entre ambos países tras las duras críticas de Trump a la primera ministra italiana, Giorgia Meloni —una de sus aliadas europeas más cercanas— el mes pasado.